EL FUEGO | LA CENIZA DE LOS VOLCANES | EL HOMBRE
Cuando aún no existía el hombre
existía un nudo en el viento
y una vaga exclamación en el espacio.
Todo era demasiado grande y tenebroso
para que existiera una sola gota a punto de caer
y dos árboles unidos por una telaraña…
(el primer poema / El poema en el poema)
El hombre apareció
al mismo tiempo que su lámpara.
El fuego, antes de verlo arder.
El hombre midió primero el arco
midió primero el grano
y después lo que se esfuma.
Alimentó su lámpara con su doble soplo
y después con su conjuro…
( el primer poema / El poema en el poema)
Cogió un puñado de fuego apagado
y al hacerlo escuchó el llamado misterioso
igual que cuando bruñen con ceniza el fuego viejo
-el corazón del cristal en el fondo de las copas
o en la luna vacía de todos los espejos.
Siempre se estremeció al oír ese sonido
como si alguien debiera aparecer de inmediato.
Era una señal, una orden
-la del sacrificador, de la víctima
-la del encantador, de la serpiente
-la de los amantes silenciosos…
(el fuego nuevo / La mesa de la tierra)