el primer poema | El poema en el poema  |7


La máscara fue hecha
para mirar como un halcón adentro de su presa
y en dos se partió al enterrar la primera lanza
con un grito nunca oído hasta entonces.
Aún sentimos su mirada en nuestro cuello desnudo con un escalosfrío.
Aún nos muerde la mano cuando nos adueñamos de una vida.
Sus ojos chupan como las plantas la luz y la sombra.
Nunca está sola de ella misma
y vacía es como un cráneo mondo.
La máscara fue hecha para mirar adentro de los otros
adentro de la muerte.
Pero yo la arranqué
para ver el verdadero rostro del hombre.
Y al hacerlo se iluminaron los muros
con un destello de lámpara o de copa de piedra.