tema 8 | Epifanías  |11

No tengo cuerpo en la oscuridad
yo mismo me he tragado para sentirme arder
para ser la estatua hueca de mi dios
como si todo lo hubiera engullido con la boca de mi cuerpo
hombres, bestias, en algún lugar están
nunca envejecidos, más nitidos que el alba
un rayo es el esqueleto de la sombra.

Si yo puedo recordar, es que los seres tienen rostro
quedaron para siempre inconclusos en sus caras
a medio parir, a medio vomitar por la serpiente
están vivos en la cicatriz, bella, terrible
la mordedura se hizo boca
el terror, petrificada hondura
cada rostro es una torsión distinta
de este cuerpo que quisiera cubrirnos con sus párpados.

Yo miro alrededor el mundo, sus fauces abiertas
para reconocernos nos masticamos largamente
nos devoramos porque somos nocturnos
quién nos hace despertar sino aquellos que duermen en el fondo.

Cuerpos que seguirán otros abrazando en silencio
éramos iguales a nosotros mismos
estábamos aquí
rodeando cada forma en la luz entreabierta
mi mano era honda en el plumaje, en el pez
mi sabor era el centro de una flor
todo el espacio respiré para crear mi pecho
yo soy mi voz como el vacío es su abeja
yo soy mi voz antes de ser mi madre
en torno a ella como a un hueso fui creciendo
a un hueso inolvidable como el sol.