un desterronado | Mujeres de oscuro  |30

Todos los extraños se parecen
         son como de una misma familia
de rostro atardecido, de gestos olvidados
mirando largamente las ventanas iluminadas
los niños pequeños, las personas de mucha edad.
Todos se parecen
         este con aquél del año anterior
como dos hermanos que no se ven hace tiempo.
Y la gente recuerda a uno
         ayudándose con los rasgos del otro
y como haciéndolos cada vez
más inseparables y lejanos.

Él viene de otras tierras
         mirad cómo camina
cómo le cae la voz al habla
cómo entra en su sonrisa.
La sombra ronronea en sus brazos como un gato salvaje.
Baja a comer con boca muda
         sube a dormir con cara sola
y busca algo en la oscuridad hasta el amanecer.
Hombre de lejos
         de otros montes con caras
de otras orillas que no conocen sus orillas.
Aquí vestido y afeitado parece neblinoso
acercando su rumor al rumor de estas abejas.
Aquí en mesa se ensombrece en lo mejor de la comida.
Curioso de hombre cuando ríe o tose
cuando se pone serio como una noche de otra parte.
Ni en silla parece estar
         ni en fotografía parece olvidar de donde vino
ni cuando dice su nombre o estrecha la mano
allégase hasta aquí
         deshácese de allá.