trances mortales (fragmento) | El poema en el poema |44
Cuando me acerqué
él se incorporó en su lecho mirando a todos lados.
Se apaciguó al verme
al saber que existía otro hombre
que seguiría siendo un hombre al convertirse en polvo.
Palpó lentamente mis manos, mi cara, miró mi sombra.
Me pidió que le dijera algo antes de morir.
Yo lo llamé por su nombre ante su gran asombro
como si lo hubiera olvidado y le recordara tantas cosas.
Él mismo lo pronunció entonces
como dándoselo a otro.